Muchas de las experiencias divertidas y atractivas que podemos vivir en Internet nos obligan a compartir información y datos personales y no siempre es fácil saber quién los recibirá o manejará. Las consecuencias pueden ser sólo molestas (recibir correo no deseado o publicidad), pero también convertirse en algo más serio (robo de identidad, claves de tarjetas de crédito o desfalco económico).
![]() |
Phishing
Es una de las modalidades de estafa por correo electrónico más peligrosa para nuestras finanzas, ya que se apodera de claves bancarias o datos de tarjeta de crédito para ocasionar desfalcos online. En la actualidad estas operaciones superan los 3.000 millones de dólares al año y más de dos millones de incautos ya han mordido el anzuelo.
El gancho es el siguiente: el usuario recibe un correo que aparentemente pertenece a una entidad financiera o a algún comercio de confianza. En este email se incluye algún link que también pertenecería a la compañía en cuestión. Allí se pide información al usuario, que confiado por la empresa que supuestamente se los pide, da los datos de su tarjeta, el número de cuenta bancaria, el número de la Seguridad Social, etc.

