En mayo de 2000, otro gusano llamado I love you se convirtió en el de mayor velocidad de propagación de la historia. Miles de usuarios de todo el mundo, grandes multinacionales e instituciones públicas se vieron infectadas en cuestión de horas, gracias a que utilizaba la libreta de direcciones de Outlook para reenviarse. Las pérdidas económicas directas que acarreó I love you superaron los  2.000 millones de dólares y, según Computer Economics, la caída de productividad que supuso a las empresas puede elevar el daño a 6.700 millones de dólares. Onel de Guzmán (foto), un filipino de 23 años, fue acusado por la Oficina Nacional de Investigación de Filipinas de ser el autor. Finalmente fue puesto en libertad por falta de legislación en la materia.